Apiñamiento dental
Este problema surge cuando el hueco de nuestra boca no es lo suficientemente grande como para acomodar todos los dientes, ya que estos son demasiado grandes.
Espaciamiento o diastemas
Es muy común encontrar dentaduras con espacios o separaciones entre los dientes. Esto puede deberse a la ausencia de determinados dientes o a piezas dentales que no ocupan todo el espacio que deberían.
Línea media desplazada
Se trata de una línea imaginaria que divide la zona central de la dentadura. Cuando esta línea central no se encuentra a la misma altura en los dientes superiores y en los inferiores es necesario llevar a cabo un tratamiento de ortodoncia.
Mordida abierta
La mordida abierta se produce cuando en la mordida, hay alguna zona de la dentadura en la que hay un espacio. Una mala mordida puede causar problemas adicionales.
Mordida cruzada
Se produce cuando al morder, los dientes inferiores pasan por fuera de los dientes superiores. Esto puede causar problemas en la mandíbula y desgaste en los dientes.
Actualmente es posible encontrar distintos tipos de ortodoncias en el mercado.
Según las necesidades que tengamos, será más adecuado escoger una u otra opción.
Lo más recomendable es acudir al dentista y que sea un experto el que a través de una revisión, detecte nuestras necesidades y nos aplique el tratamiento adecuado.
Entre los tratamientos de ortodoncia, podemos diferenciar entre varios tipos de aparatos, fijos o removibles. En ambos casos, estos aparatos funcionan aplicando una suave presión sobre los dientes y huesos hasta conseguir los resultados esperados.
Llevar a cabo tratamiento de ortodoncia supone una serie de ventajas. No solo influirá a nivel estético, sino también en la salud.
Se recomienda cuando hay dientes mal colocados, problemas de mordida, apiñamiento, separación entre dientes o alteraciones en el crecimiento de los maxilares. En niños, es aconsejable realizar una primera revisión de ortodoncia alrededor de los 6-7 años.
No suele doler, pero es normal notar presión o molestias los primeros días después de colocar el aparato o tras los ajustes. Estas molestias suelen ser temporales y desaparecen conforme la boca se adapta.
La duración depende de la complejidad del caso, la edad del paciente y el tipo de ortodoncia utilizada. Algunos tratamientos pueden durar pocos meses, mientras que otros pueden necesitar uno o varios años.
Es importante mantener una higiene muy cuidadosa, evitar alimentos duros o pegajosos si se llevan brackets y acudir a las revisiones programadas. En el caso de alineadores, deben usarse las horas indicadas por el ortodoncista.
Sí. Por eso es necesario usar retenedores al finalizar el tratamiento. Los retenedores ayudan a mantener los dientes en su nueva posición y reducen el riesgo de que vuelvan a moverse.